Dosis de filosofía del día

Marco Aurelio: todo es opinión

«Que todo es opinión»[1]. Evidente es lo que se dice referido al cínico Mónimo[2]. Evidente también, la utilidad de lo que se dice, si se acepta lo sustancial del dicho, en la medida en que es oportuno”.

“Que todo es opinión y ésta depende de ti. Acaba, pues, cuando quieras con tu opinión, y del mismo modo que, una vez doblado el cabo, surge la calma, todo está quieto y el golfo sin olas”.

“Siempre que te molestas por algo, olvidas que todo se produce de acuerdo con la naturaleza del conjunto universal, y también que la falta es ajena, y, además, que todo lo que está sucediendo, así siempre sucedía y sucederá, y ahora por doquier sucede. Cuánto es el parentesco del hombre con todo el género humano; que no procede el parentesco de sangre o germen, sino de la comunidad de inteligencia. Y olvidaste asimismo que la inteligencia de cada uno es un dios y dimana de la divinidad. Que nada es patrimonio particular de nadie; antes bien, que hijos, cuerpo y también la misma alma han venido de Dios. Olvidaste también que todo es opinión; que cada uno vive únicamente el momento presente, y eso es lo que pierde”.

💡 Meditaciones, Libro II, 15; XII, 22 y XII, 26.[3]


  1. Frase del comediógrafo Menandro. ↩︎

  2. Filósofo, discípulo de Diógenes y Crates. ↩︎

  3. Estas son todas las veces que Marco Aurelio se repite a sí mismo, en sus reflexiones, “que todo es opinión”. Nunca escribe, al contrario de lo que circula en internet, “Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad.” Que nunca lo haya dicho no le quita mérito ni certeza al dicho. Traducción de Ramón Bach Pellicer. ↩︎